Hoy hablaremos del significado de las piedras naturales que usamos más en XXL…
Hay piedras que simplemente te gustan por su color, y hay otras que, por alguna razón, sientes que te llaman o te protegen.
Desde hace siglos, las piedras naturales han estado rodeadas de simbolismo. Diferentes culturas y tradiciones les han atribuido significados.
No vamos a decirte en qué tienes que creer. Solo vamos a contarte qué se dice de algunas de nuestras piedras favoritas y que sepas cuál va más contigo.
Y después de leer esto, quizá descubras que no eliges tú la piedra, quizá es la piedra la que te elige a ti.
Ónix: para los que no son como los demás.
Negro, intenso y con carácter.
El ónix es de esas piedras que no necesitan llamar demasiado la atención para hacerse notar. Su estética oscura lo convierte en un clásico de la joyería y en uno de nuestros imprescindibles.
Tradicionalmente, se ha asociado con la fuerza, la protección, la seguridad y la determinación.
Tiene sentido, ¿no? Si eres de los que no necesitas que todo el mundo entienda lo que haces, tienes las cosas bastante claras y cuando decides algo, vas a por ello.
Probablemente eres ónix.
Ojo de tigre: confianza en uno mismo.
Dorado, marrón, profundo y con ese efecto de luz que hace que parezca que la piedra está viva. El ojo de tigre es una de esas piedras que puedes reconocer a kilómetros. Sus tonos cálidos y sus reflejos le dan una personalidad brutal.
En el mundo de las piedras naturales, se asocia tradicionalmente con la confianza, el valor, la fuerza, prosperidad y liderazgo natural.
Probablemente eres ojo de tigre.
Piedra volcánica: fuego por dentro.
Esta no necesita demasiadas presentaciones.
La piedra volcánica nace del enfriamiento de materiales de la actividad volcánica y conserva ese aspecto oscuro, irregular y natural que tanto nos gusta.
Su simbolismo gira alrededor del coraje, la transformación, la conexión con la tierra y la capacidad humana de reinventarse tras momentos difíciles.
Si eres de los que necesitan movimiento, y de vez en cuando sienten ganas de empezar de cero…
Eres volcánica.
Lapislázuli: para las cabezas que nunca paran.
Azul intenso y profundo, con pequeñas vetas doradas que hacen que cada pieza tenga su propio dibujo. El lapislázuli tiene algo especial…
Se ha relacionado con la sabiduría, la verdad, la intuición y la expresión. Su aspecto ya parece sacado de otro planeta…Ese color con pequeños destellos que recuerdan a un cielo estrellado.
Y sí, probablemente sea una de esas piedras que miras dos veces.
Si eres de los que tienen conversaciones consigo mismos a todas horas, le das vueltas a absolutamente todo y necesitan expresarse.
Eres lapislázuli.
Jade verde: baja un poco las revoluciones
No todo tiene que ser intensidad. El jade verde tiene otra energía, su color y su aspecto transmiten algo mucho más tranquilo y equilibrado.
Se ha relacionado con la armonía, el equilibrio, la serenidad y la buena fortuna.
Es esa piedra que parece decir: Tranquilo. Todo llega.
Si prefieres la calma al drama, intentar encontrar el equilibrio incluso cuando todo alrededor es un caos y crees que algunas cosas simplemente tienen que fluir.
Eres jade verde.
Turquesa: espíritu libre.
Hay piedras que tienen personalidad, pero esta directamente es la reina.
Su característico azul es imposible de ignorar, con sus grietas oscuras haciendo de cada una completamente única. Se ha asociado con la sanación, la libertad y los viajes.
Muchas culturas ancestrales la ven como un puente de unión entre el cielo y la tierra.
Si sientes que necesitas hacer las cosas a tu manera, no soportas sentirte atado, cambiarías de plan por una aventura y siempre tienes ganas de descubrir algo nuevo.
Claramente eres turquesa.
Entonces…¿Cuál es la tuya?
Ahora ya sabes qué se dice de nuestras piedras y porque las usamos. Tú decides.
Descubre las joyas en nuestra web y encuentra la que más vaya contigo.
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