En el mundo de la joyería, casi todo el mundo conoce la plata, oro y acero inoxidable.
Pero hay un material que lleva utilizándose desde hace años y que muchas veces pasa desapercibido: el latón.
Es una aleación de cobre y zinc que destaca por su resistencia y ese tono cálido que nos recuerda al oro envejecido.
Se ha utilizado mucho para fabricar instrumentos musicales, cerraduras y llaves, y por supuesto joyería.
¿EL LATÓN SE OSCURECE?
Sí y es completamente normal.
Al igual que ocurre con la plata, el latón cambia con el paso del tiempo al entrar en contacto con el aire y la humedad. También puede manchar la piel, pero no te asustes esto es completamente normal según el ph de cada persona y la época del año.
Para nosotros no es defecto, al contrario. Precisamente buscamos ese color que aporta personalidad y un aspecto más auténtico.
Es mucho más resistente de lo que la gente imagina, es sólido, pensado para durar muchos años.
Como cualquier joya, agradece un buen mantenimiento pero no es un material delicado así que puedes limpiarlo de múltiples maneras al igual que la plata.
Es un material vivo, cálido y en constante evolución.
Encaja perfectamente con nuestra filosofía de que no todo tiene que permanecer brillante para seguir siendo bello.
Creemos que cada pieza encuentra el material que mejor encaja con su historia.
LATÓN Y SALITRE
Este material es la esencia de Salitre, nuestra colección de mujer.
El mar, la humedad y la sal van dejando su huella sobre él hasta crear esa característica de pátina verdosa que hoy reconocemos al instante.
Lejos de ocultarla, nosotros encontramos belleza en ella.
Es la prueba de que ese objeto ha vivido.
Nos atraen los metales que evolucionan, las superficies desgastadas por el agua y el viento, las piezas que parecen rescatadas de un antiguo barco o encontradas en el fondo del mar después de décadas.
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